1 de abril de 2015

Reflexión sobre las exportaciones de vino

La exportación de vino representa la única alternativa válida para muchas bodegas españolas. Con un consumo interno en caída libre, salir a vender vino al exterior se ha convertido en algo más que una opción. En esta entrada me gustaría destacar dos datos relacionados con las estadísticas que en este ámbito se han dado a conocer en las últimas semanas.

Imagen-Icex-Winesfromspain
Portal: www.winesfromspain.com
El reciente informe del ICEX sobre el perfil de la empresa exportadora española, y que analiza el Observatorio Español del Mercado del Vino, arroja algunas estadísticas que han llamado poderosamente mi atención.

Según este informe, 3.897 empresas españolas exportaron vino por valor de 2.518 millones de euros durante el año 2014. Por orden, Alemania, Reino Unido, Francia y Estados Unidos encabezan el ranking de los principales países destino de las exportaciones españolas de vino en valor.
Aunque globalmente las cifras del informe pueden considerarse positivas, un análisis más profundo de las estadísticas me ha llevado a plantear dos reflexiones.

En primer lugar, el análisis del precio medio del vino exportado. Personalmente, considero que el dato más significativo es la estabilización en los últimos años de la exportación de vino en el entorno de algo más de un euro por litro. Como puedes ver en el gráfico 1 adjunto, en el año 2000 el precio medio del vino exportado fue de 1,41 euros/litro, mientras que en 2014 el precio medio fue de 1,13 euros/litro. A pesar del esfuerzo de muchas bodegas (cada vez hay más bodegas que exportan vino y cada vez se exporta vino por más valor) vendemos el litro de vino más barato que hace catorce años. Aunque se ha dicho en muchos foros, es necesario potenciar la exportación de vino con mayor valor añadido.
Imagen-Exportaciones-Vino-España

En este sentido, España se ha mirado muchas veces en el espejo de Italia. De hecho, no son pocos los organismos oficiales que destacan el hecho de que España ya exporte más vino que Italia. Pues bien, si observas el gráfico 2, podrás ver cómo, curiosamente, el precio medio del vino exportado por Italia en el año 2000 era de 1,41 euros/litro, el mismo precio que España. Sin embargo, 14 años después, el precio medio del vino exportado por Italia es de 2,5 euros/litro. Esto provoca que, exportando menos volumen de vino que España, las exportaciones del vino italiano prácticamente duplican en valor a las de España.

Imagen-Exportaciones-Vino-Italia

En segundo lugar, la concentración de las exportaciones. Sabes que siempre he sido partidario del tamaño empresarial como un factor clave a la hora de tomar decisiones empresariales. Recuerda como en un post anterior te ponía algunos ejemplos de cómo el tamaño es un factor importante en el sector vinícola, sobre todo de cara a su promoción internacional. Por eso, un dato que también me llama la atención de las estadísticas publicadas es el de la elevada concentración de las exportaciones en manos de pocas empresas. Aunque son casi 4.000 las bodegas que exportan vino no conviene olvidar que:

  • El 2,4% de las bodegas (93 empresas) acaparan el 67,4 % del valor de las exportaciones del país, con una media en ventas superior a los cinco millones de euros cada una.
  • El 0,6% de las bodegas (25 empresas) concentran el 40 % del volumen de las exportaciones de vino.

Estos datos son consecuencia de la dualidad existente en la estructura del sector vinícola español. Existen unas cuantas empresas grandes (o muy grandes) que concentran los principales volúmenes del sector junto con una gran mayoría de empresas de reducido tamaño que elaboran menos de 100.000 litros y no llegan al millón de euros de facturación.

En este punto, cabe resaltar que la media de exportaciones por bodega se sitúa en 579.677 litros y 646.000 euros. Como “buena media”, estoy  seguro de que muy pocas empresas presentan estas cifras y, mientras que algunas superarán ampliamente esta media, otras no llegarán ni a la cuarta parte. De hecho, siempre que presento una media me gusta recordar esta frase: “Si yo como dos panes diarios y usted ninguno, de media comemos un pan cada uno. Eso sí, a mí me sobra la comida y usted pasa hambre”. Como asegura Javier Escobar de La Torre en su post Mentiras,verdades, medias verdades y estadísticas (o encuestas) las estadísticas hay que “leerlas” siempre con cautela. Sin embargo, ello no impide que periódicamente resulte necesario revisar las estadísticas, las medias y las tendencias que presentan esas medias, porque en última instancia nos marcan si estamos haciendo las cosas bien o no. En el primer caso (precio medio del vino) la respuesta es rotunda: no lo estamos haciendo bien. En el segundo caso, no lo tengo claro, pero tengo la sensación de que el trabajo de muchas (pequeñas) bodegas por poner en valor la calidad de sus vinos en los mercados internacionales sigue quedando eclipsado por la labor de unos pocos que están convirtiendo el vino español en un verdadero commodity en los mercados internacionales.

Un saludo,
Ricardo