12 de marzo de 2014

En el vino, el tamaño importa

Uno de las primeras cosas que aprendí hace unos años cuando asistía a un curso de cata es que el vino tiene una evolución más lenta en una botella de tamaño mágnum que una botella estándar de 75 cl. Como sabes, ello es debido a la menor proporción de oxígeno con relación al vino envasado que hay en la botella conforme aumenta su tamaño. Fue la primera relación entre tamaño y vino que conocí. Años después, y ahora también desde una perspectiva económica, el tamaño se sigue evidenciando como un factor relevante en el sector vinícola.


Imagen-Garnacha-Origen
Fuente: www.garnachaorigin.com

Una de las características de la estructura del sector vinícola es su dualidad, especialmente si consideramos el tamaño de bodegas y de las Denominaciones de Origen. En el caso de las bodegas, existe un pequeño grupo de empresas de gran tamaño (algunas de las cuales operan incluso en varias D.O.) que conviven con un elevado número de empresas de tamaño mediano y reducido que elaboran unos pocos miles de botellas al año. En el caso de las Denominaciones de Origen encontramos algo parecido. Por un lado, unas pocas D.O. relativamente grandes en cuanto al número de bodegas inscritas, superficie o volumen de hectolitros o ventas y, por otro lado, D.O. que apenas cuentan con un par de miles de hectáreas de superficie inscrita. 

Aunque el tamaño de una bodega o de una D.O. no es determinante para la calidad del vino sí lo es para realizar determinadas actividades de promoción y marketing. Por ejemplo, los recursos con los que cuenta una bodega de reducido tamaño para la promoción internacional de sus vinos, acudir a ferias o desarrollar una campaña de comunicación no son comparables con los que cuenta una gran bodega que facture cientos de miles de euros.

Por eso, me ha parecido muy oportuno comentar en esta entrada tres noticias, relativamente  recientes, que ponen de manifiesto la importancia de tener un tamaño mínimo a la hora de desarrollar las actividades comerciales y de marketing en un mercado tan globalizado y competitivo como el actual.

1. Unión de dos Denominaciones de Origen Canarias.


El pasado mes de febrero, el pleno del Consejo ReguladorYcoden Daute Isora acordó su fusión con la Denominación de Origen (provisional) Islas Canarias. Según se recoge en el documento ratificado en dicho pleno el objetivo de esta fusión es "avanzar en un modelo organizativo del sector, económico y eficaz", facilitando así la "comunicación en el mercado exterior y a nivel de mercado turístico interior, sin perder la riqueza, diversidad y complejidad que tiene el sector vitivinícola canario". En este punto, conviene recordar que en las Islas Canarias existen 10 D.O. vinícolas.

Ya sabes mi posición sobre el elevado número de DO vinícolas existentes, lo que no siempre facilita la labor comercial y en muchos casos dificulta su posicionamiento en el mercado, ya que la mayoría de ellas no son capaces de lograr un adecuado reconocimiento. Salvo un puñado de D.O. la mayoría de ellas son perfectamente desconocidas para el consumidor no entendido de vinos (que constituyen la mayoría). No se trata de renunciar a la diversidad y riqueza de las Denominaciones sino de reordenar sus actividades mediante su integración, de forma que se alcance un tamaño mínimo que garantice el desarrollo de sus actividades de forma más eficiente.

2. Asociación para la Promoción de la Garnacha -Garnacha Origin-.


La Asociación para la Promoción de la Garnacha -GarnachaOrigen- es el resultado de la unión de cinco Consejos Reguladores de las D.O. aragonesas Cariñena, Campo de Borja, Calatayud y Somontano, más la catalana Terra Alta. Las cuatro D.O. vinícolas de Aragón concentran la mayor producción de vino de Garnacha tinta en España, mientras que la D.O. Terra Alta concentra el 80% de la Garnacha blanca.

Básicamente, el objetivo de esta Asociación es aunar los esfuerzos del sector vitivinícola productor de esta variedad de uva para abordar con mayores garantías de éxito los mercados exteriores. Esta Asociación tiene el respaldo de 30 bodegas y dos organismos públicos, Aragón Exterior y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA), que actuarán como coordinadores y cooperarán con la Asociación en las diferentes acciones.

Reconociendo que las bodegas compiten entre sí por colocar sus vinos en el mercado, esta asociación es un claro ejemplo de cooperación competitiva encaminada al logro de beneficios mutuos. 

3. Asociación de promoción internacional del Txacoli -KANTAUREX-.


KANTAUREX-Atlantic wines from the basque country es la Asociación de Promoción Internacional del Txakoli resultante de la unión de cinco bodegas (Talai Berri Txakolina, Señorío de Astobiza, Bodega Gorka Izagirre, Hiruzta Txakolina y Bizkaibarne S.L.) de las tres D.O. que existen en el País Vasco.

El objetivo de la Asociación es potenciar la internacionalización de estas bodegas, para lo que participarán en misiones comerciales y ferias comerciales en los países potencialmente interesantes.
Al igual que el caso anterior, un claro ejemplo de cooperación competitiva en el que cinco bodegas unen sus fuerzas para logra un objetivo común: lograr un mayor reconocimiento internacional del Txakolí.

En general, estas tres noticias evidencian la necesidad de alcanzar un tamaño mínimo en el mercado para desarrollar determinadas actividades comerciales. En un mercado tan globalizado como el actual y caracterizado por una elevada competencia, aunar esfuerzos comerciales es clave, especialmente cuando se trata de internacionalizar las actividades de la empresa. Estas tres alianzas estratégicas representan claros ejemplo de cómo mediante la unión las bodegas y las Denominaciones de Origen pueden fortalecerse en aquello en lo están más carentes.

Igual que la evolución del vino es mejor conforme aumenta el tamaño de la botella, las posibilidades de alcanzar los objetivos comerciales son mayores conforme aumenta el tamaño de la entidad que los pretende alcanzar. En esta línea de trabajo deberían moverse bodegas y D.O.

Un saludo,
Ricardo