28 de mayo de 2014

Luces y sombras en las exportaciones de vino

Recientemente, el OEMV ha dado a conocer los datos relativos a las exportaciones de vino del primer trimestre del año 2014. Los datos presentados continúan la senda positiva que marca la evolución de las exportaciones españolas de vino en los últimos años, destacando el buen comportamiento de las exportaciones en valor de los vinos con Denominación de Origen, tanto tranquilos como de cavas, con crecimientos del 1,8% y del 10,3% respectivamente. No obstante, aunque los datos reflejan que en términos de volumen sigue la recuperación de las exportaciones (más de litros de vino exportados), los precios medios muestran una tendencia a la baja. Además, esconden algún otro dato que invita a la reflexión.

Imagen-Empresas-Exportadoras-Vino
Perfil de la empresa exportadora española. Año 2013. – www.oemv.es
En este blog te he comentado muchas veces la importancia que tienen las exportaciones de vino para las bodegas españolas. Cada vez son más las bodegas que venden vino al exterior para tratar de dar salida a un excedente de vino que el mercado interno no es capaz de absorber.

Según un reciente informe del ICEX del que se ha hecho eco el OEMV, durante el año 2013 un total de 3.921 empresas llevaron a cabo actividades relacionadas con la exportación de vino por un valor de 2.548,4 millones de euros.

Aunque el dinamismo de las exportaciones de vino en los últimos años se ha atribuido muchas veces a la necesidad de contrarrestar la reciente crisis económica, si se analiza la evolución del número de bodegas exportadoras y el valor de las exportaciones en los últimos años se observa como la evolución positiva de dichas magnitudes se viene registrando, casi de forma ininterrumpida, desde el año 2000. Aunque son datos que invitan al optimismo, un análisis detallado de este informe me ha hecho reflexionar sobre algunos datos que han llamado poderosamente mi atención.
  • En primer lugar, cabe destacar el elevado número de bodegas que exportan. De hecho, si tenemos en cuenta los datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan la existencia en 2012 de 4.077 bodegas en España, las 3.921 bodegas exportadoras suponen el 96,17% del total de bodegas españolas. Sin poner en duda la veracidad de este dato, la cifra me ha parecido muy elevada, ya que supone que casi todas las bodegas españolas venden vino en el extranjero.
  • En segundo lugar, como se observa en el gráfico que ilustra esta entrada, desde el año 2000 (que hubo 1.249 empresas que exportaron vino por valor de 1.244 millones de euros) hasta el año 2013 (que hubo 3.921 bodegas que exportaron vino por valor de 2.548,4 millones de euros) el número de bodegas exportadoras ha crecido un 215% mientras que el valor de las exportaciones “sólo” ha crecido un 104%. Comparativamente ha crecido más el número de bodegas exportadoras que la facturación global, lo que implica que el volumen de exportación medio por bodega ha caído. De hecho, mientras que en el año 2000 cada bodega exportadora vendía fuera una media de un millón de euros, en el año 2013 el volumen medio de exportación por bodega ronda los 650.000 euros, lo que supone un 35% menos.
  • En tercer lugar, y derivado de los dos puntos anteriores, los datos expuestos en el informe evidencian que la actividad exportadora ha dejado de ser algo exclusivo de las bodegas grandes, y que incluso las de menor dimensión venden vino en los mercados internacionales. Aunque esto es algo positivo, los datos indican que en 2013 el 57,5% de las empresas exportaron vino por valor inferior a los 25.000 € cada una. Ello implica que el 57,5% de empresas representan únicamente el 0,5% del volumen total de exportaciones. Por el contrario, el 70% del total de las exportaciones de vino en valor es realizado por el 2,4% de las bodegas exportadoras que, con una media superior a los 5 millones de euros de venta por empresa, suman tan solo 94 empresas. Aunque son muchas las empresas que exportan vino, apenas un centenar de bodegas representan el 70% del volumen total de exportaciones.
Nadie pone en duda la importancia de las exportaciones para el sector vinícola español. Sin embargo, la evolución de los datos en los últimos años y la excesiva concentración de las exportaciones en apenas un centenar de bodegas pone de manifiesto que los datos hay que manejarlos con cautela. Acometer la actividad exportadora requiere de un adecuado proceso de planificación y, aunque cada vez hay más empresas que exportan vino, el volumen medio de exportación por bodegas es un 35% menor que en el año 2000. Si a ello le añadimos que el precio medio del litro de vino exportado no deja de caer, la proyección para los próximos años (con una cosecha histórica como la del año pasado) no es demasiado optimista.

Por eso, considero que esta vocación claramente exportadora debería ir acompañada de medidas que busquen aumentar el precio medio de venta, lo que sin duda debe hacerse de la mano de las Denominaciones de Origen y, sobre todo, mediante la construcción de marcas fuertes y de prestigio, que se manifiestan como uno de los principales valedoras de las exportaciones.

Finalmente, una reflexión adicional. Tengo la sensación de que el elevado número de bodegas exportadoras, que muchas veces venden vino en el extranjero por escaso valor, pone de manifiesto que muchas bodegas han tirado la toalla con el mercado interno. Parece como si las bodegas estuvieran dando de lado al mercado interno que definitivamente se da por perdido. Sin duda alguna, también habría que trabajar en esta dirección.

Un saludo,
Ricardo