4 de marzo de 2015

Storytelling vinícola: La bodega de las estrellas

Una de las palabras de moda en el ámbito del marketing en los últimos años es storytelling. Bajo este concepto, cuya traducción al castellano sería algo así como "contando una historia", se esconde una estrategia de comunicación que busca captar la atención del consumidor a través de la narración de una historia. Contando un cuento, una leyenda o una anécdota se busca romper esa barrera natural que tenemos hacia la comunicación comercial y generar un vínculo emocional con el espectador. En el sector del vino existe una bodega cuyo leit motiv es digno de ser un verdadero ejemplo de storytelling.

Hace unas semanas, en una clase con mis alumnos del Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante debatíamos sobre los límites de la comunicación comercial. En este sentido, comentábamos los diferentes recursos a disposición de las empresas para captar la atención del consumidor. Un recurso muy utilizado en los últimos tiempos en comunicación es el storytelling, que permite a las empresas captar la atención y generar un vínculo emocional con el consumidor. Fundamentalmente, esta herramienta tiene como objetivo centrar el contenido del mensaje en contar algo, ya sea una historia, una anécdota o un cuento que permite que el consumidor se sienta atraído e identificado con el personaje de la misma.

Por eso, cuando supe de la existencia de Bodegas Dionisos, una pequeña bodega situada en Valdepeñas, pensé: ya tengo un ejemplo claro de storytelling en el sector vinícola. 

Imagen-Vino-de-las-EstrellasLa razón de ser de esta bodega familiar es la elaboración artesanal y natural de vinos bajo el concepto de vinos “Al Compás de la Luna”. De hecho, la agricultura biológica o ecológica y el respeto a la forma tradicional del viñedo han sido desde el principio el compromiso esencial de la bodega. Además del cultivo biológico y natural, la bodega busca dotar a sus vinos de las mejores influencias que la Luna y las estrellas ejercen en el metabolismo de la viña, así como en los procesos de fermentación, decantación, maduración, etc. 

Imagen-Calendario-Catas-2015
Desde el año 2000, la bodega ha experimentado con el Calendario Cósmico, eligiendo los momentos de trabajo en la viña e intervención en el vino en función de los ciclos del Sol, la Luna y las estrellas. Como resultado, además de tres vinos de elaboración clásica, elaboran cinco vinos (Princesa del Tempranillo, Flor de Rocío, Pagos del Conuco, Vinum Vitae y Ego Primus) cultivados y elaborados bajo la influencia de determinadas constelaciones, y cuyo consumo también se aconseja en función de la constelación que rige cada día en función de un calendario de catas.

Sin entrar a cuestionar el rigor científico de estas prácticas, desde el punto de vista del marketing el leit motiv de esta bodega, su razón de ser y, en definitiva, su historia me parece muy interesante como recurso de marketing. En un mercado tan competitivo como es el vinícola, la razón de ser de la empresa constituye en sí un poderoso reclamo que, bien utilizado, puede ser integrado dentro de la estrategia de comunicación de la bodega.

Un planteamiento original, que puede ayudar a la bodega a hacerse un hueco en el mercado de los vinos naturales y artesanales con un posicionamiento diferente, y que puede permitir a Bodegas Dionisos construir su propio storytelling.

Un saludo,
Ricardo