13 de noviembre de 2013

El crowdfunding en el vino

Una de las consecuencias de la actual crisis es la cada vez mayor dificultad que empresas y particulares tienen para acceder a la financiación bancaria. Las bodegas españolas no son ajenas a este hecho, que incluso se ve agravado por el reducido tamaño de la mayoría de ellas. Por eso, en los últimos años han empezado a surgir vías alternativas de financiación, entre las que destaca el crowdfunding, también llamado micromecenazgo o financiación colectiva. Este sistema de financiación se basa en una red de personas que actúan como microinversores o mecenas y aportan los recursos necesarios para desarrollar un proyecto de inversión. En este post presentaré algunos ejemplos de crowdfunding en el sector vinícola que, con suerte dispar, se han desarrollado durante este año en España.



Imagen-Viñedos
Fuente: http://www.flickr.com/photos/elfo_tografo

A finales de la década de los noventa el grupo de música Extremoduro desarrolló una iniciativa que casi podríamos considerar el origen del crowdfunding en España. Para grabar su disco, Luís ‘von Fanta’ y Robe Iniesta vendieron papeletas por valor de 1.000 pesetas (6 euros) y poder así obtener el dinero necesario para sufragar los costes de la grabación. Como recompensa, pero sobre todo en agradecimiento, los compradores de las papeletas fueron mencionados en el disco. Con esta acción consiguieron recaudar 250.000 pesetas y grabar su primer disco: “Rock Transgresivo”.

Desde entonces, pero con más énfasis desde el estallido de la crisis financiera en 2007, el número de proyectos financiados mediante crowdfunding no ha parado de crecer. De hecho, según un informe sobre la situación del crowdfunding en España en 2013 el importe de los fondos conseguidos por alguna de las 47 plataformas de crowdfunding activas en nuestro país asciende a casi 13 millones de dólares (unos 9,7 millones de euros). Siendo una cantidad respetable, queda todavía muy lejos de los 2.700 millones de dólares financiados mediante esta modalidad a nivel mundial.

Tal y como indica Javier Martín, pionero de la plataforma de crowdfounding sedquick.com, esta modalidad de financiación se basa en la idea de que "personas con dinero confían en personas con ideas y juntos trabajan para sacar un proyecto adelante". Los proyectos financiados mediante esta vía son muy diversos, desde proyectos creativos solidarios a verdaderos proyectos de negocio de carácter empresarial.

Al abrigo de Internet se han creado numerosas plataformas (aquí tienes algunas de las más importantes en España) que permiten poner en contacto a “esas personas con dinero” con “esas personas con ideas”. Normalmente, la mayoría de estas plataformas se basan en que el emprendedor envía a la web una descripción del proyecto. También se indica la cantidad de dinero necesaria para llevar a cabo el proyecto, el periodo de tiempo durante el que se pueden hacer aportaciones y los incentivos o recompensas que recibirán los inversores. Dado que habitualmente se establece la posibilidad de aportar diferentes cantidades de dinero las recompensas varían en función de ese dinero aportado.

Transcurrido el plazo establecido, si se ha conseguido el dinero solicitado el proyecto se lleva a cabo. Si no se consigue el dinero necesario existen varias alternativas: que el proyecto se desestime, que se inicie la búsqueda de nuevas vías de financiación o que los propulsores del proyecto aporten la financiación necesaria para llevarlo a cabo.

El crowdfunding en el sector del vino


En España existen algunos ejemplos de proyectos relacionados con el mundo del vino que han buscado financiación a través de esta vía.

1. El vino Pactum


Imagen-Vino-Pactum-2010
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El objetivo de este proyecto era elaborar la añada 2013 del vino Pactum. Un vino tinto con D.O. Catalunya, del que ya se hizo una prueba en 2010 con una pequeña producción y un resultado satisfactorio. Por eso, el objetivo era hacer una producción mayor para dar a conocer el vino a más público. Y digo era porque el proyecto solicitaba una financiación de 7.000 euros de los que sólo se consiguieron (comprometieron) 1.190 euros, dándose por concluido el 23 de Octubre de 2013.

El proyecto, propuesto por Tori Muns Sala en la plataforma www.verkami.com, ofrecía una serie de incentivos a los microinversores que varían en función de la cantidad invertida. 

Por ejemplo, aportando 25 euros se conseguía una caja con 6 botellas de Pactum 2013. Aportando 50 euros se conseguían dos cajas. Aportando 100 euros se conseguían 3 cajas, una visita a la bodegas y los viñedos junto con una cata de los vinos para 2 a 4 personas. Aportando 170€, además de lo anterior se conseguía una noche en el hotel rural para 2 personas con desayuno. Y así, se iban aumentando las recompensas hasta los 350 euros de aportación máxima.

2. Micro bodega de vinos de autor


En esta misma plataforma encuentro también otro proyecto que corrió la misma mala suerte. El proyecto, propuesto por José Manuel Torrijos, pretendía poner en funcionamiento una micro-bodega de vinos de autor en Toledo, con una producción muy limitada pero de calidad. Además, uno de los vinos destaca por su novedoso método de crianza en cava submarina. El proyecto, terminado sin éxito el pasado 29 de octubre, sólo recaudó 287 euros de los 5.994 euros solicitados. 

Al igual que el proyecto anterior, la aportación mínima era de 12 euros, lo que tenía como recompensa 3 botellas de vino joven y la aparición del nombre del mecenas en un póster, junto con todos los nombres de los inversores, en la puerta de la microbodega. La aportación máxima era de 400 euros, que daba derecho a 3 cajas de 6 botellas de vino "criados en cava Submarina", una caja de vino joven, una caja de vino crianza, el nombre en el póster, mención especial en la web y bautizo de una de las 6 barricas de vino del proyecto con el nombre completo.

3. Documental "La batalla del vino"


Otro proyecto también fallido es el del documental La Batalla del Vino, que buscaba mostrar esta costumbre de los habitantes de Haro (La Rioja). El proyecto, propuesto por Pablo Pinedo, consiguió 1.230 euros de los 4.000 euros propuestos y terminó el 7 de enero de 2013

4. Bodega acuática


Otro proyecto que corrió la misma suerte es el orientado al diseño de bodega acuática de vino ecológico "Km.0" de la D.O. Penedés, y elaborado por el sistema de permacultura. El proyecto finalizó el 11 de Mayo de 2013 habiendo recaudado 1.618 euros de un total de 50.000 euros previstos. En este proyecto se podía aportar desde 78 euros (lo que daba derecho a una botella de vino Xarel.lo Surlie) hasta 780 euros (lo que permitía acceder a un curso sobre vinos ecológicos en las propias viñas para 8 personas, con cata y comida en casa rural y un libro por persona).

5. Uvas nómadas: Garnacha de Ávila


Un proyecto que corrió mejor suerte que los anteriores es el de Uvas nómadas: Garnacha de Ávila, al recaudar antes del 20 de abril de 2013 un total de 7.020 euros, cifra superior a los 6.700 euros solicitados. Este importe se destinó íntegramente a elaborar unas 1.300 botellas de vino 100% garnacha.

Imagen-Uvas-Nomadas-Crowdfunding

El proyecto, propuesto por Elisa y Rubén de la bodega Vinos Malaparte (Segovia) forma parte de un ambicioso proyecto que busca elaborar vinos con diferentes variedades de uva. Todo el dinero está destinado a los costes de compra, transporte de la uva, elaboración, embotellado, etiquetado y posterior envío a los inversores. Se prevé que el vino salga a la luz en marzo de 2014, cuando será embotellado y enviado a los mecenas, que también pueden pasarse por la bodega a recogerlo.
El programa de incentivos o recompensas de este proyecto parte de una inversión de 20 euros (que da derecho a una caja de 3 botellas y una visita a la bodega) hasta 720 euros, que permiten obtener 10 cajas de 12 botellas de vino, visita a la bodega, camiseta y 4 cajas de 6 botellas de Vino Malaparte tempranillo.

¿Es el crowdfunding una alternativa de financiación en el sector del vino?


La verdad es que no lo sé. Lo que he podido ver en Internet estos últimos días es que la mayoría de proyectos relacionados con el vino que han buscado financiación por esta vía no han conseguido el objetivo. Sin embargo, tampoco he sido capaz de encontrar un patrón que explique las razones de por qué este sistema de financiación, que se ha mostrado eficaz en otros sectores de actividad, fracasa en el mundo del vino.

A grandes rasgos, existen cuatro factores que podrían ser determinantes para anticipar el éxito o fracaso de la financiación de un proyecto por esta vía:

  1. El proyecto en sí. Aunque este sistema de financiación se basa en obtener pequeñas cantidades de dinero de mucha gente, debe existir una identificación del pequeño inversor con el proyecto. Como inversor, y por poco dinero que invierta, quiero pensar que el proyecto en el que invierto tiene sentido y viabilidad. Si no me identifico con él no pondré mi dinero (repito, por poco que sea) en tus manos.
  2. Confianza en el impulsor del proyecto. Nadie pone su dinero en manos de extraños. Si no conozco a quien está detrás del proyecto, o si esa persona no tiene el suficiente recorrido en el sector vinícola, lo más probable es que dude del resultado final y no invierta.
  3. El programa de incentivos o recompensas. Aunque este tipo de proyectos bordean el mecenazgo, la solidaridad y el altruismo, a todo el mundo "le gustan los caramelos". Si de mi participación voy a extraer un beneficio (ya sea material -unas botellas de vino- o inmaterial -una visita a la bodega, un reconocimiento en la web, etc.) estaré mucho más predispuesto a invertir en tu proyecto que si no me ofreces nada. Cuanto mejor sea la recompensa más interesado estaré en invertir.
  4. La notoriedad del proyecto. Personalmente creo que ninguno de los proyectos a los que he hecho alusión ha tenido la suficiente notoriedad en el sector del vino. Sólo destacaría la iniciativa del blog de Uvas Nómadas. De hecho, este proyecto incluso fue referenciado en la página web de la Guía Peñín, aunque en la etapa final cuando ya llevaba recaudados casi 6.000 euros. La labor del impulsor del proyecto no puede limitarse a colocar su proyecto en una plataforma y a esperar que los demás hagan el resto. Si realmente se cree en el proyecto hay que darlo a conocer y hay que buscar por todos los medios que los potenciales inversores lo conozcan. Las redes sociales, los foros, los blogs, etc. todos son excelentes aliados para dar a conocer el proyecto


Sea cual sea tu propuesta de negocio si realmente crees en él debes hacer todo lo posible para lograr la financiación necesaria para poder llevarlo a cabo. El crowdfounding puede ser una buena alternativa de financiación para proyectos incipientes en el sector vinícola, pero debes hacer tus deberes. A parte de servirte para 'institucionalizar' las aportaciones de amigos o familiares, este sistema te permite acceder a una fuente de financiación alternativa que, dados los tiempos que corren, no puede ser descartada.

Un saludo,
Ricardo



PD : Si te apetece invertir en algún proyecto relacionado con el mundo del vino te animo a que visites la plataforma www.rockethub.com, en la que todavía existen algunos proyectos vigentes. En concreto, existe un proyecto abierto hasta el 30 de diciembre para elaborar vino en Mendoza y otro que busca financiación para las fases iniciales de un documental sobre el vino y que estará abierto hasta el 30 de noviembre.